En el importante país productor de piensos, los Países Bajos, De Heus cuenta con 12 fábricas que manipulan grandes cantidades de materias primas como maíz, trigo y cebada. Todo este material debe ser de gran calidad y someterse a pruebas de niveles de micotoxinas para garantizar la salud de los animales y productos finales de alta calidad.
La automatización de las analíticas de micotoxinas proporciona los resultados rápidos y precisos deseados con un mínimo de trabajo manual. El director del laboratorio, Rowan Bosch, explica por qué el tiempo y la alta precisión son criterios específicamente cruciales: "Si algo va mal [en la muestra], podemos hacer algo al respecto. Si no, ya está en el animal, y entonces tenemos un problema", describe. Unos niveles demasiado elevados de micotoxinas pueden causar importantes problemas de salud a los animales, y potencialmente pueden transferir micotoxinas de los piensos a los animales y finalmente a los productos finales consumidos por los seres humanos.
Vea el vídeo para obtener la explicación completa y conocer la visión de De Heus sobre el uso del análisis de micotoxinas en el futuro.