Ya sea canola, raps o simplemente colza, sus llamativas flores amarillas se han convertido en un elemento habitual de los paisajes primaverales de todo el mundo.
El nombre de la colza es especialmente interesante porque se deriva del trabajo de investigación realizado por científicos canadienses en los años 70 para obtener variedades con bajos niveles de ácido erúcico. En las variedades originales de colza, los niveles de ácido erúcico se asociaban a riesgos para la salud de los seres humanos y los animales. La investigación para crear variedades con bajo nivel de ácido abrió, por tanto, la puerta a un amplio uso tanto en la producción de alimentos como de piensos, por no hablar del anagrama: Canadiense (can) aceite (o) bajo (l) ácido (a).
Como demuestra la creciente superficie de plantación, la evolución moderna de la colza de baja acidez se ha convertido en una importante fuente de aceite comestible apreciado por sus altos niveles de grasa insaturada y su contenido en antioxidantes. Además, la harina de colza es un valioso subproducto del procesado del aceite que proporciona una fuente rica en proteínas para la alimentación animal. Las investigaciones en curso sugieren que la colza puede ser incluso una fuente de proteínas para la alimentación.
El contenido de aceite y la humedad son la clave del valor máximo
Para un producto básico tan popular en todo el mundo, lo lógico es obtener lo mejor tanto de la materia prima como del proceso de producción de aceite para mejorar los beneficios con una calidad y eficiencia constantes. Una opción de análisis versátil para instrumentos de infrarrojo cercano (NIR) bien probados hace precisamente esto con una determinación rápida del contenido de humedad y aceite en una variedad de muestras.
Las semillas enteras, la torta del prensado y la harina se analizan para obtener datos de proceso vitales sobre el material sólido con un único instrumento analítico. La sencillez de la presentación de las muestras permite a cualquier usuario obtener medidas fiables de semillas enteras, tortas de prensado y harinas.
Los datos de las analíticas proporcionan información valiosa de varias maneras, por ejemplo:
- La inspección de las semillas entrantes ayuda a garantizar el mejor uso en las fases posteriores del proceso
- Secado y almacenamiento eficaces de las semillas
- Seguimiento de los cambios en las características de calidad de las semillas durante el almacenamiento
- Comprobación de las semillas durante el proceso de templado para un prensado eficaz
- Chequeo del contenido de aceite de la torta de prensado para decidir su posterior prensado
- Control de la calidad de la harina de colza para la producción de piensos
Además, el instrumento, al tratarse de una herramienta de fácil manejo, evita los lentos análisis de referencia basadas en el análisis químico y reduce el uso de disolventes peligrosos. Los resultados se obtienen en 30 segundos.
Aprovechando la potencia del análisis por infrarrojo cercano
La opción de análisis es para los instrumentos FOSS NIRSTM DS2500 y DS3, que son soluciones de análisis rápido populares y bien probadas, construidas con tecnología de infrarrojo cercano (NIR). Los analizadores NIR se han convertido en herramientas esenciales para el control de calidad de una amplia gama de materias primas y productos acabados en la producción agrícola y de alimentos, proporcionando una fuente rápida y fiable de datos de análisis en una amplia variedad de materias y productos.
Así, el análisis y control de la colza complementa la capacidad existente para determinar la calidad de una serie de materias primas y productos alimentarios con los analizadores NIRS DS2500 y NIRS DS3.
Algunas de las muchas aplicaciones existentes incluyen análisis en semillas enteras de girasol, soja, harinas oleaginosas, pellets para piensos, harina, leche en polvo, productos de origen vegetal y otros. La fiabilidad de los resultados de parámetros como la proteína, la humedad y la grasa, entre otros, ayuda a gestionar la calidad variable de la materia prima entrante y a mejorar el control de los procesos y los productos finales. Los analizadores pueden incluso programarse para analizar el suelo en busca de parámetros críticos para las estrategias agrícolas más sostenibles, como el carbono orgánico del suelo.
Capturar todo el valor del oro amarillo
La historia de cómo una semilla que no mide más de 2 mm y con un perfil composicional defectuoso se ha convertido en un aspecto tan importante del paisaje agrícola es un ejemplo actual de cómo la industria puede dar un paso adelante ante la creciente demanda de alimentos y piensos. Si se añade el uso innovador de la tecnología analítica, el escenario está preparado para un uso más eficaz del recurso conocido como colza, canola, oro amarillo o el nombre que se quiera elegir.
Se están desarrollando continuamente otras aplicaciones para el NIRS DS3.